Historia

Los primeros asentamientos conocidos en el municipio de Agost se remontan al Epipaleolítico entorno al VIII mileno A.C, siendo muestra de ello la Cueva de San Martín, uno de los yacimientos más antiguos del campo de Alicante y de gran interés para el estudio del avance de las comunidades neolíticas desde el valle medio del Vinalopó hasta el campo de Alicante.

Más adelante, en la Edad del Bronce se encuentran diversos yacimientos, todos ellos caracterizados por situarse en puntos con una gran capacidad visual que controlaba el campo de Alicante y parte del Vinalopó, lo que incita a pensar que la zona de Agost era lugar de paso entre la costa y el interior. De esta época destaca el yacimiento del Negret y los restos encontrados en el Castellet de la Murta.

Castellet de la Murta

Posteriormente, tenemos muestras de pobladores íberos, habiéndose encontrado restos de cerámica de época ibera en la Sierra del Castell. El hallazgo más importante y que ha dado renombre a nuestra localidad son las dos esfinges y el toro encontrados en el paraje de El Escultor. Todo apunta a que este paraje era una necrópolis, lugar de enterramiento de la población situada en la Sierra del Castell.

Esfinge de El Escultor
Esfinge de El Escultor

De la época romana destaca la Villa de La Esperanza, yacimiento ligado a la explotación agraria y a la proximidad a la Vía Augusta y al ramal que de ésta se dirigía a Lucentum.

Con la entrada de musulmanes a la península ibérica, Agost quedó incluido en el reino de Tudmir. Se tiene conocimiento de población en época almorávide en el Castellet de la Murta que posteriormente se trasladaría bajo dominación almohade al paraje de las Tabaires, en lo que se conoce como el Castell d’Agost. De época islámica es también el acueducto conocido como l’Arc.

El asentamiento del Castell d'Agost es abandonado tras la conquista cristiana, y la población es obligada a trasladarse al  actual emplazamiento, en lo que hoy es el núcleo urbano de Agost.

En los inicios de la conquista cristiana Agost perteneció a Castilla durante el reinado de Fernando III. La primera referencia documental data de 1252 donde Alfonso X “el sabio” que incluye a Agost en el municipio de Alicante.

En 1296 el rey Jaime II incorpora la  mayor parte de la actual provincia de Alicante al Reino de Valencia (Corona de Aragón) del que también pasó a formar parte Agost al ser “pedanía” de Alicante. Durante un largo período de tiempo Agost fue pasando por diferentes señores, en principio por contratos de compra-venta, y posteriormente por herencia; y al pertenecer a Alicante, todas las disposiciones que beneficiaban a ésta, indirectamente beneficiaban a Agost.

Durante el período comprendido entre 1240 y la firma de la Carta Puebla en 1482, se vivieron unos años de gran conflictividad, provocados por las continuas disputas sobre los límites entre el Reino de Castilla y la Corona de Aragón. La firma de la Carta Puebla marca el inicio del despegue poblacional de Agost.

Se segregó de Alicante a finales del S.XVIII, lo que supuso una pérdida importante para la ciudad alicantina, aún en la actualidad Agost es el tercer municipio en superficie de la comarca de l’Alacantí (sólo superado por Alicante y Xixona). Desde estas fechas, Agost ya cuenta con una industria alfarera que irá evolucionando hasta alcanzar un momento álgido de finales del S.XIX a mediados del XX, en el que supuso el principal motor económico del municipio. Posteriormente, el desarrollo de la industria cerámica y de la uva de mesa, tomarán el relevo como ejes económicos.

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